Dar por muerto el derecho internacional solo le sirve al próximo agresor — abrir la fuente principal, La Silla Vacía, en una pestaña nueva
El derecho internacional no ha muerto pese a las crecientes tensiones y conflictos entre Estados, su vigencia se prueba en que quienes lo atacan siguen necesitando justificar sus acciones. La erosión de la prohibición del uso de la fuerza preocupa, pero no significa su desaparición.