Celada espera que este año se ponga en funcionamiento la Oficina contra Violencia Laboral

El 8 de mayo es el día Nacional de la Lucha contra la Violencia Institucional, establecido por la Ley 26.811 con el objetivo de recordar las graves violaciones a los derechos humanos y promover la adopción de políticas públicas en materia de seguridad respetuosas de esos derechos.

Consultada al respecto, la Presidente del Bloque de Concejales UCR, María Teresa Celada dijo: “la violencia, en sus distintas expresiones fueron abordadas en mi gestión. Es un tema que me ocupa y me seguirá ocupando. Es importante comprender que la violencia institucional puede adoptar diferentes formas e incluso, pueden existir diversos hechos de violencia que no son directamente causados por agentes del Estado, pero en los que de todos modos pueden rastrearse formas de responsabilidad estatal”.

“Si el ciudadano es víctima de violencia ejercida por parte del Estado, existen las figuras de los distintos defensores del Pueblo que velarán por su bienestar. Pero también debe haber personal adecuado para tomar cartas en el asunto y bregar por el bienestar del trabajador cuando es el Estado el ente empleador.”

En ese sentido recordó: “en 2019 -luego de 3 años de haber presentado el proyecto- aprobamos la Ordenanza que prevé la creación de la Oficina Interdisciplinaria para la Prevención, Tratamiento y Sanción de la Violencia Laboral en el ámbito municipal, tomando como base la Ley Provincial Nº 2023.A (antes Ley 7.006) de Prevención y Erradicación de la Violencia Laboral en la Administración Pública Provincial. Este año espero que se concrete la puesta en marcha de la Oficina, para el bienestar de nuestros trabajadores y dar el ejemplo desde el Estado de que se puede crear un mejor ambiente laboral.”

“Lamentablemente en las últimas semanas se han visibilizado en las redes y los medios, la tensión que suscita entre el ejecutivo municipal y el sindicato, una disputa que en todo caso debe resolverse en los fueros de la justicia sin tomar a los trabajadores como rehenes.”

Por ello afirmó, “creo que son necesarias tomar decisiones y medidas claras y justas, así como mantener una actitud y un discurso responsable y conciliador. A la pandemia y la crisis que debemos atravesar, no puede sumársele ningún tipo de violencia sino al contrario, debemos erradicar las prácticas inescrupulosas, las amenazas, extorciones, autoritarismo y toda irregularidad que atente contra la integridad y la dignidad de los trabajadores.”

Finalmente añadió, “quienes detentan cargos públicos de autoridad, no pueden favorecer al descreimiento en las Instituciones, ya que nuestra vida en democracia se trata en gran medida del respeto hacia ellas y la convivencia pacífica.”